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martes, 26 de marzo de 2013

Los árboles en la mitologia celta




Para los celtas, los árboles siempre han sido elementos sagrados y preciosos, integrados plenamente dentro de su propia concepción del mundo. Ya los druidas habían estudiado sus campos energéticos, virtudes madereras y medicinales.

En estos tiempos que corren no nos viene mal reflexionar un poco sobre algo que siempre ha estado y que poco a poco, el ser humano se está encargando de hacer desaparecer sin darse cuenta de que es parte de nuestra vida, ya si no por el lado espiritual, por la parte fisiológica de nuestro ser. De un modo u otro, sin ellos no podemos vivir.


Algunos árboles eran tan estimados que eran tomados por las tribus celtas como totems de Clan . Árboles sagrados eran también utilizados como un lugar de encuentro tribal usualmente por generaciones, donde las leyes religiosas y seculares eran impartidas. Durante los periodos de luchas intertribales es sabido que el contingente atacante siempre intentaba destruir el árbol sagrado (bile) de la tribu enemiga, despreciando así su contacto con los dioses.. Estos árboles sagrados están presentes lingüísticamente en los Bellow trees o en el idioma gaélico de Manx como "billey/glas" -un árbol por siempre verde-, es decir, un árbol inmortal.
Además de estos distintivos árboles sagrados había muchos árboles actuando como anfitriones de los espíritus de la naturaleza, un Orden Superior de Espíritus llamados Sidhe (seres feéricos), como leemos en los versos de la canción popular escocesa -Setecientos Elfos- donde el personaje principal luego de derribar varias especies es interpelado por los elfos "¿Quién es aquél que ha venido a devastar nuestro bosque?"
Casi todos los árboles tienen alguna asociación sacra desde antaño, pero algunos son más respetados que otros. Existe la trilogía mágica del Roble, Fresno y Espino, y árboles frutales como el manzano y el avellano; sumándose los preferidos como el fresno, el acebo, y el sauce. Algunos árboles son venerados por tener personalidad propia, y algunos específicamente son frecuentados por personajes feéricos. Todo aquél relacionado a lo céltico seguramente pensará en el roble y está en lo cierto ya que quizá sea el árbol más sacro para los Druidas del cual recolectaban el muérdago (de hecho ciertas teorías lingüísticas erróneas asocian al druveid (druida) como aquél que ve a través del roble). Este culto también se ha trasladado a los mitos como la famosa copla "Fairy Folks / Are in Old Oaks". Se dice que muchos copas de roble son frecuentadas por los siniestros 'hombres - roble' de Escocia.
Katherine Briggs cita una canción popular de Somerset recopilada por Ruth Tongue cuyo coro refleja una creencia popular en especial: "El Elmo apesadumbra, el Roble odia, el Sauce camina, si viajas tarde". Briggs interpreta que debido a la vulnerabilidad de los elmos a las enfermedades se cree que al cortar un ejemplar cercano a otro provoca ese estado. Los robles debido a su status sacro, resienten ser cortados, y la copa del roble que brota de las raíces de un tronco caído es malevolente y resulta peligroso transitar cerca por las noches. Los sauces son aún más siniestros puesto que se cree que tienen el hábito de desprenderse del suelo y perseguir a los viajeros solitarios por las noches (recordemos al 'Anciano Hombre Sauce' de Tolkien).
Wood - Martin en su obra "Rastros de las Antiguas Creencias de Irlanda" dedica su atención a la creencia en los árboles. Por ejemplo cuando cita al Fresno menciona la existencia de uno en la Parroquia de Clenor en el Condado de Cork, cuyas ramas nunca fueron cortadas a pesar de la falta de leños para el fuego, y de otro en Barrisokane, el viejo "Bell tree", sacro en los ritos de Mayo, del cual se creía que si un hombre tan sólo quemase una astilla, en su hogar se incendiaria toda la casa. Tal destino le aconteció a un granjero quien trato de cortar una rama de saúco que sobrepasaba el pozo de un santo. Intentó tres veces, se detuvo en la segunda porque parecía que su casa estaba en llamas, pero descubrió que era una falsa alarma. Ya a la tercera vez no se dejó llevar por las apariencias y se hizo de la rama para encontrar luego que al llegar a su casa esta se había incendiado por completo. Los lugareños aseguran que había recibido su merecido.
Según K. Briggs el saúco posee dos aspectos míticos tal como relata Hans Andersen en su cuento (Madre Flor de Saúco) y en Lincolnshire donde se cree necesario pedir permiso al árbol para cortarle una rama. Las flores y frutos son de estima para la elaboración del vino e incluso se dice que la buena gente feérica encontraba en ellos protección de los espíritus malignos. Por otra parte en Oxfordshire y los Midlands, muchos saúcos eran sospechados de ser brujas transformadas y se suponían sangraban al ser cortados. En su obra "El Reino Intermedio" D.A.Mac Manus reconfirma la creencia de que algunos árboles son frecuentados por seres feéricos y otros demonios. Nos da un ejemplo de un grupo cerrado de tres árboles *Dos Espinos y un Saúco" los cuales eran asediados por tres malos espíritus. También cita la sacra trilogía de Roble / Fresno / Espino, los cuales de crecer próximos y de ser cortado un vástago de cada uno, unidos todos por una hebra roja, resultaba de gran protección contra los espíritus nocturnos.
Tal como mencionamos al comienzo dos árboles frutales, el manzano y el avellano, poseen cualidades mágicas. Los frutos del avellano son fuente de sabiduría y fertilidad, los del manzano de poder y juventud.
Mac Manus menciona otros árboles feéricos: el abeto escocés (fir), el abedul (birch), el espino negro (blackthorn) y la retama (broom), aunque esta última es un arbusto. 
Curiosamente el haya es un árbol sagrado sin conexión con el mundo feérico. Se dice que las oraciones dichas bajo el haya van directo al cielo, particularidad diferencial por cierto



miércoles, 25 de agosto de 2010

Aprende a Relajarte



Para sacar el máximo partido de los ejercicios de meditación, tendrás que ser capaz de relajarte, tanto mental como físicamente. Esto, en si mismo, te aportara muchos beneficios. Aprender a relajarse es la mejor manera de prepararse para entrar en contacto con las hadas, pues la tensión es la mayor barrera entre este mundo y el otro.

Cuando esté relajado, viajarás al interior con más facilidad y, aunque resulte un poco paradójico, también podrás viajar al Otro Mundo. La relajación, como muchas otras cosas, es ante todo una cuestión de habito. Comprometete a dedicarle 10 minutos al día a la relajación y a captar los mensajes de tu subconsciente. Intenta hacerlo a la misma hora todos los días, y procura que nadie te moleste.

El proceso de Relajación.
Tumbate en la cama, pues eso fomenta la relajación inmediatamente. Lleva la atención a tu cuerpo y repasa mentalmente todos tus músculos. Imagina una sensación de calor en la coronilla que desciende por todos los musculitos del cráneo, rostro y cuello, y va deshaciendose de cualquier tensión . Siente como atraviesa tus hombros , brazos, manos y dedos. Luego sigue descendiendo por tu pecho y abdomen, espalda y columna vertebral, y alrededor de la pelvis. Finalmente, desciende suavemente por tus piernas, tobillos, talones, pies y dedos de los pies, dejandote una sensación muy relajada, como si flotaras.

Si lo prefieres, puedes tensar los músculos, empezando por los dedos de los pies, etc.. Después de tensar cada músculo, relajalo por completo. Pasa dos veces por todo tu cuerpo, procurando evitar los calambres que originan cuando tensamos demasiado los músculos. 

Deja que los pensamientos entren y salgan de tu mente: no son importantes. Quedate absorto en la relajación. No tardara en aparecer una sensación de bienestar, y entonces estarás listo para comenzar la meditación. Lo mejor será grabar la visualización en una cinta para escucharla sin esfuerzo, viajando a tu mágico mundo interior.

Es probables que la relajación, la escucha, los viajes y las experiencias ejerzan un fuerte efecto y te sientas mas sereno en la vida cotidiana, poniendo las cosas en su sitio: es el primer regalo de las hadas.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Hadas y tradición popular.


Tradicionalmente, los cuentos populares sobre las hadas proceden de personas que vivían cerca de la tierra, interactuando con ellas. En contra de lo predecible, los poderes psíquicos no se circunscriben únicamente a habitaciones oscuras. De hecho, la mejor forma de fomentar la intuición y de obtener "la visión" es pasando tiempo en la naturaleza, donde el Otro Mundo está cerca. El poeta irlandés W.B. Yeats fue muy claro en este aspecto: las hadas aparecen ante granjeros y leñadores, y no ante poetas y artistas.

Muchas hadas son el propio aliento de la Tierra y están asociadas a la esencia del lugar. La noción de hada pertenece a las percepciones occidentales, y aunque todas las culturas tienes sus tradiciones al respecto, se suelen combinar y fundir con nociones de dioses y de antepasados. Aunque hasta cierto punto esto es lo que ha sucedido en Occidente, nuestro concepto de hada se acerca más a un "espíritu de la naturaleza", y por eso existen diversos conjuntos de tradiciones populares, que procedemos a investigar.

Tomás el Honesto:
El encuentro entre Tomás el Rimador y las hadas es un clásico de los cuentos de hadas. Su nombre verdadero era Thomas Rymour de Erceldoune y también era conoció como Tomás el Honesto. Vivió en la Escocia del SXIII, y aunque su historia sea real, ha sido embellecida. Nos ha llegado en dos poemas: en primer lugar, el "Romance", que fue escrito en el siglo de su muerte, tal vez por él (en parte); en segundo lugar, la "Balada", que fue escrita en el siglo XIX e incorpora más ficción. Esta ultima cuenta que Sir Thomas se enamoró de la reina de Inglaterra y experimentó su parte oscura y terrible, así como su ser sensual y mágico. La reina se llevó a Tomás a la tierra de las hadas y no le liberó hasta llegado el momento de ofrecer al demonio el tributo que se le hacia cada siete años; entonces temió que Tomás fuese el elegido.

Tomás fue reincorporado al mundo de los hombres con el don de la "visión" y una lengua incapaz de mentir. Se hizo famoso por toda Escocia, pero su corazón permaneció en el reino de las hadas. 

Un día en que estaba de fiesta con sus amigos, corrió la voz de que una pareja de ciervos iba por la calle. Tomás se levantó, siguió a los animales hasta el bosque y nadie volvió a verle jamás. Sin embargo, aquellos que viajen al Reino de las Hadas en estados meditativos tal vez se encuentren con Tomás actuando como mentor en los planos sutiles.

Otros escritos influyentes.
Robert Kirk, ministro escocés que vivió entre 1644by 1692, escribió una guía sobre las creencias de los habitantes de las Highlands, titulada "La mancomunidad secreta". Describe a  los amantes de las hadas, a sus compañeros de camino y secretos de las hadas. Cuando le encontraron muerto junto al hada Knowe, en Aberfoyle, los vecinos dijeron que su cuerpo no era real (sino un delicado sustituto o "alhelí") y que las hadas le habían inducido.

Más tarde, Kirk apareció ante su primo, le dijo que estaba prisionero en el Reino de las Hadas y le pidió que le lanzara su espada sobre su forma fantasmal para liberarle en el día del bautizo de su hijo póstumo. Kirk se materializo puntualmente e dicho bautizo, pero el primo perdió su oportunidad y el ministro continuó prisionero. La esperanza de la liberación de Kirk perduró hasta el SXX, y su silla aun existe en la casa del pastor de Aberfoyle.

George William Russell, el vidente conocido como "A.E", fue un irlandés del S XIX que, a pesar de ser poeta y psíquico, también fue economista y experto en agricultura. En sus relatos describe a las hadas como seres brillantes que extraen energía de la Tierra. Estos seres son iguales que el pueblo precelta del Sidhe (pronunciado "Shee") que paso a otra dimensión cuando los hombres se apoderaron de sus tierras. La obra de A.E. es importante en la tradición popular de las hadas, pues las presento a sus contemporáneos y a la posteridad de una forma aceptable e inspiradora.

W.Y. Evans Wentz recopilo un cuerpo definitivo de evidencia a comienzos del S XX, titulado "La creencia de las hadas en los países celtas." En esta época la existencia de las hadas era muy aceptada, sobreviviendo a lo que había sido una creencia universal. Esta obra incluye muchas anécdotas de Escocia, Irlanda, Gales, Cornualles, Bretaña y la isla de Man, y muchas de las cosas que "sabemos" de las hadas aparecen detalladas en este libro.

Las hadas se pueden ofender si son objeto de intromisiones irrespetuosas, y las suposiciones erróneas pueden provocar su desdén. Para conocer a las hadas, hay que tener el corazón abierto.