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lunes, 1 de abril de 2013

Guia de hadas y otros. Edain McCoy




Edain se autoinicio en la brujería en 1981 y ha sido parte activa de la comunidad pagana desde su iniciación formal en un gran coven de San Antonio en 1983. Ha investigado espiritualidades alternativas desde su adolescencia, primero se introdujo en la Kaballah o misticismo judío. Desde esos tiempos ha estudiado multitud de sendas magias incluyendo la céltica, la magia de los Appalaches y el curanderismo Mexicano-Americano. Hoy en día Edain forma parte del Wiccan Irish Pagan Tradition donde es sacerdotisa de Brighid y uno de los ancianos.

Es la autora de 15 libros, entre ellos Hechizos, encantamientos y su obras mas reciente Ostara: accesorios, hechizos y rituales para los ritos de primavera.

Hoy os traigo algo mas relacionado con las hadas:

martes, 26 de marzo de 2013

Los árboles en la mitologia celta




Para los celtas, los árboles siempre han sido elementos sagrados y preciosos, integrados plenamente dentro de su propia concepción del mundo. Ya los druidas habían estudiado sus campos energéticos, virtudes madereras y medicinales.

En estos tiempos que corren no nos viene mal reflexionar un poco sobre algo que siempre ha estado y que poco a poco, el ser humano se está encargando de hacer desaparecer sin darse cuenta de que es parte de nuestra vida, ya si no por el lado espiritual, por la parte fisiológica de nuestro ser. De un modo u otro, sin ellos no podemos vivir.


Algunos árboles eran tan estimados que eran tomados por las tribus celtas como totems de Clan . Árboles sagrados eran también utilizados como un lugar de encuentro tribal usualmente por generaciones, donde las leyes religiosas y seculares eran impartidas. Durante los periodos de luchas intertribales es sabido que el contingente atacante siempre intentaba destruir el árbol sagrado (bile) de la tribu enemiga, despreciando así su contacto con los dioses.. Estos árboles sagrados están presentes lingüísticamente en los Bellow trees o en el idioma gaélico de Manx como "billey/glas" -un árbol por siempre verde-, es decir, un árbol inmortal.
Además de estos distintivos árboles sagrados había muchos árboles actuando como anfitriones de los espíritus de la naturaleza, un Orden Superior de Espíritus llamados Sidhe (seres feéricos), como leemos en los versos de la canción popular escocesa -Setecientos Elfos- donde el personaje principal luego de derribar varias especies es interpelado por los elfos "¿Quién es aquél que ha venido a devastar nuestro bosque?"
Casi todos los árboles tienen alguna asociación sacra desde antaño, pero algunos son más respetados que otros. Existe la trilogía mágica del Roble, Fresno y Espino, y árboles frutales como el manzano y el avellano; sumándose los preferidos como el fresno, el acebo, y el sauce. Algunos árboles son venerados por tener personalidad propia, y algunos específicamente son frecuentados por personajes feéricos. Todo aquél relacionado a lo céltico seguramente pensará en el roble y está en lo cierto ya que quizá sea el árbol más sacro para los Druidas del cual recolectaban el muérdago (de hecho ciertas teorías lingüísticas erróneas asocian al druveid (druida) como aquél que ve a través del roble). Este culto también se ha trasladado a los mitos como la famosa copla "Fairy Folks / Are in Old Oaks". Se dice que muchos copas de roble son frecuentadas por los siniestros 'hombres - roble' de Escocia.
Katherine Briggs cita una canción popular de Somerset recopilada por Ruth Tongue cuyo coro refleja una creencia popular en especial: "El Elmo apesadumbra, el Roble odia, el Sauce camina, si viajas tarde". Briggs interpreta que debido a la vulnerabilidad de los elmos a las enfermedades se cree que al cortar un ejemplar cercano a otro provoca ese estado. Los robles debido a su status sacro, resienten ser cortados, y la copa del roble que brota de las raíces de un tronco caído es malevolente y resulta peligroso transitar cerca por las noches. Los sauces son aún más siniestros puesto que se cree que tienen el hábito de desprenderse del suelo y perseguir a los viajeros solitarios por las noches (recordemos al 'Anciano Hombre Sauce' de Tolkien).
Wood - Martin en su obra "Rastros de las Antiguas Creencias de Irlanda" dedica su atención a la creencia en los árboles. Por ejemplo cuando cita al Fresno menciona la existencia de uno en la Parroquia de Clenor en el Condado de Cork, cuyas ramas nunca fueron cortadas a pesar de la falta de leños para el fuego, y de otro en Barrisokane, el viejo "Bell tree", sacro en los ritos de Mayo, del cual se creía que si un hombre tan sólo quemase una astilla, en su hogar se incendiaria toda la casa. Tal destino le aconteció a un granjero quien trato de cortar una rama de saúco que sobrepasaba el pozo de un santo. Intentó tres veces, se detuvo en la segunda porque parecía que su casa estaba en llamas, pero descubrió que era una falsa alarma. Ya a la tercera vez no se dejó llevar por las apariencias y se hizo de la rama para encontrar luego que al llegar a su casa esta se había incendiado por completo. Los lugareños aseguran que había recibido su merecido.
Según K. Briggs el saúco posee dos aspectos míticos tal como relata Hans Andersen en su cuento (Madre Flor de Saúco) y en Lincolnshire donde se cree necesario pedir permiso al árbol para cortarle una rama. Las flores y frutos son de estima para la elaboración del vino e incluso se dice que la buena gente feérica encontraba en ellos protección de los espíritus malignos. Por otra parte en Oxfordshire y los Midlands, muchos saúcos eran sospechados de ser brujas transformadas y se suponían sangraban al ser cortados. En su obra "El Reino Intermedio" D.A.Mac Manus reconfirma la creencia de que algunos árboles son frecuentados por seres feéricos y otros demonios. Nos da un ejemplo de un grupo cerrado de tres árboles *Dos Espinos y un Saúco" los cuales eran asediados por tres malos espíritus. También cita la sacra trilogía de Roble / Fresno / Espino, los cuales de crecer próximos y de ser cortado un vástago de cada uno, unidos todos por una hebra roja, resultaba de gran protección contra los espíritus nocturnos.
Tal como mencionamos al comienzo dos árboles frutales, el manzano y el avellano, poseen cualidades mágicas. Los frutos del avellano son fuente de sabiduría y fertilidad, los del manzano de poder y juventud.
Mac Manus menciona otros árboles feéricos: el abeto escocés (fir), el abedul (birch), el espino negro (blackthorn) y la retama (broom), aunque esta última es un arbusto. 
Curiosamente el haya es un árbol sagrado sin conexión con el mundo feérico. Se dice que las oraciones dichas bajo el haya van directo al cielo, particularidad diferencial por cierto



domingo, 29 de agosto de 2010

¿Dónde habitan las hadas?


¿Donde está el reino de las hadas? Aquí, Aquí..., en alguna parte..., Está justo a la vuelta de la esquina, debajo de un rosal, en la oquedad de un árbol; en lo profundo del bosque, confundido en la niebla matutina que cubre los prados: las hadas habitan en otra dimensión, pero no está tan lejos de la nuestra. Están muy cerca, de hecho. Su mundo se solapa con el nuestro, pero como vibra a una frecuencia distinta, los únicos que lo vislumbran son los afortunados y aquellos que poseen dones.

Existen muchas tradiciones acerca del Reino de las Hadas. Algunas dicen que se encuentran en las colinas Hollow, los prehistoricos montes de Irlanda de los que partieron los seres preceltas, los Tuatha de Danann. Estas criaturas se conocían también como el pueblo de Sidhe (monte o montículo, o sobrenatural). El reino de las hadas puede encontrarse también en el fondo de un lago, donde estos seres mágicos se retiran.  A veces, el mundo de las hadas se halla en el pico de una montaña, en lo paramos o en los claros del bosque. Las puertas de Reino de las Hadas pueden surgir y abrirse para algunos y seguir invisible para otros.

El Paraíso de  Tir-Nan-Og
Otro concepto celta del Reino de las Hadas era Tir-nan-Og, que significa  "la tierra de la juventud". Este paraíso se halla al oeste, al otro lado del mar. En esta tierra inmortal de romance y danza todo era hermoso: la hierba siempre estaba verde y los arboles cargados permanentemente de frutas y flores.

La Tierra cuenta con ciertos lugares considerados mágicos. Tal vez hayamos oído hablar de apariciones en estos lugares. Suelen estar marcados por un menhir o un árbol extraño, y casi nunca están cerca del agua. También podemos hacernos conscientes de "puntos fríos" dentro de las casas u otros edificios en los que sentimos escalofríos. Algunos lugares resultan siniestros y lo mejor es evitarlos. Otros señalan un punto en el que, por alguna misteriosa razón, este mundo puede solaparse con el de las hadas.

No obstante, existe un lugar donde encontrarás siempre el Reino de las Hadas, el interior de tu corazón. Mantén este lugar puro e iluminado, y las puertas del reino de las hadas siempre estarán abiertas para ti.


miércoles, 25 de agosto de 2010

Aprende a Relajarte



Para sacar el máximo partido de los ejercicios de meditación, tendrás que ser capaz de relajarte, tanto mental como físicamente. Esto, en si mismo, te aportara muchos beneficios. Aprender a relajarse es la mejor manera de prepararse para entrar en contacto con las hadas, pues la tensión es la mayor barrera entre este mundo y el otro.

Cuando esté relajado, viajarás al interior con más facilidad y, aunque resulte un poco paradójico, también podrás viajar al Otro Mundo. La relajación, como muchas otras cosas, es ante todo una cuestión de habito. Comprometete a dedicarle 10 minutos al día a la relajación y a captar los mensajes de tu subconsciente. Intenta hacerlo a la misma hora todos los días, y procura que nadie te moleste.

El proceso de Relajación.
Tumbate en la cama, pues eso fomenta la relajación inmediatamente. Lleva la atención a tu cuerpo y repasa mentalmente todos tus músculos. Imagina una sensación de calor en la coronilla que desciende por todos los musculitos del cráneo, rostro y cuello, y va deshaciendose de cualquier tensión . Siente como atraviesa tus hombros , brazos, manos y dedos. Luego sigue descendiendo por tu pecho y abdomen, espalda y columna vertebral, y alrededor de la pelvis. Finalmente, desciende suavemente por tus piernas, tobillos, talones, pies y dedos de los pies, dejandote una sensación muy relajada, como si flotaras.

Si lo prefieres, puedes tensar los músculos, empezando por los dedos de los pies, etc.. Después de tensar cada músculo, relajalo por completo. Pasa dos veces por todo tu cuerpo, procurando evitar los calambres que originan cuando tensamos demasiado los músculos. 

Deja que los pensamientos entren y salgan de tu mente: no son importantes. Quedate absorto en la relajación. No tardara en aparecer una sensación de bienestar, y entonces estarás listo para comenzar la meditación. Lo mejor será grabar la visualización en una cinta para escucharla sin esfuerzo, viajando a tu mágico mundo interior.

Es probables que la relajación, la escucha, los viajes y las experiencias ejerzan un fuerte efecto y te sientas mas sereno en la vida cotidiana, poniendo las cosas en su sitio: es el primer regalo de las hadas.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Qué sentido tiene invitar a las hadas a nuestra vida?


El estrés de la vida moderna es bien conocido. "No tenemos tiempo de quedarnos quietos y mirar" el mundo que nos rodea, como decia el poeta galés W.H. Davies, ni siquiera para prestar atención a nuestra verdadera naturaleza, a nuestras preferencias y sentimientos verdaderos. En nuestros hogares las estaciones no significan mucho para nosotros.

¿Quién necesita preocuparse de la cosecha cuando los estantes de los supermercados están abarrotados con productos de todas las partes del globo?¿Quién se molesta en maravillarse de un bosque alfombrado de campanillas cuando podemos comprar flores durante todo el año (forzadas a crecer de forma antinatural)? ¿Quién cultiva sus propias hierbas, observa las fases de la Luna y huele en el aire la tormenta inminente?. De una forma vaga, o quizá muy precisa, sabemos que nos falta algo, pero no sabemos qué hacer al respecto, así que a menudo no hacemos nada.

Evidentemente, nos gustaría no tener que prescindir de los regalos que nos ofrece la vida, pero ¿somos conscientes del precio que hemos pagado y seguimos pagando? En general, nos quedamos atrapados en nuestros pensamientos, alienados de la raíz de nuestro ser. A pesar de contar con tantas comodidades, muchos piensan que la vida carece de sentido. La depresión es habitual, pues es muy difícil sentirse parte de algo que nos inspire asombro. Muchas personas han dejado de interesarse por las religiones establecidas porque consideran sus dogmas irrelevantes. La vida puede resultar un poco vacía.

Para renovar tu conocimiento de la naturaleza.
Hace no mucho, la gente no tenia mas remedio que ser consciente de la naturaleza y de sus poderes, porque su vida dependía de ello. Antes el mundo natural estaba animado por espíritus, dioses y diosas. Había que mantenerlos contentos para que los riachuelos se llenasen de salmones, los árboles de fruta y los lagos de agua potable. Prados, bosques, ríos, montañas, todos estaban vivos y poblados por seres sutiles que echaban una mano a los humanos que se lo solicitasen de buenos modos. Esa forma de concebir el mundo podrá resultar ilógica para la conciencia moderna, pero incluso la ciencia es una "forma de concebir el mundo". Responde a muchas de nuestras preguntas, pero no a todas. En un mundo vibrante y asombroso, no deja espacio para el asombro o la sensación de pertenencia. ¿Acaso la gente que vivía cerca de la naturaleza sabia una o dos cosas que nosotros hemos querido olvidar?

Sin embargo, si renovamos nuestro conocimiento y respeto por las hadas, podremos volver a recordarlas. De algún modo, estos seres suelen ser la esencia del mundo natural. Si nos abrimos a ellas descubriremos otra perspectiva dentro de nuestra propia existencia. Tiene que ver con las sensaciones, por lo que resulta difícil expresarlo con palabras. Pero los regalos de las hadas son muchos y variados, y en su compañía el mundo es mucho más que una máquina de moler o que miríadas de átomos girando según un curso predeterminado; el mundo adquiere alma.

Para aprender a relajarte y a conectarte.
Las hadas te pueden ayudar no sólo a ver la naturaleza, sino a sentirla en tu corazón. Tal vez veas el mundo "cubierto de luz celestial", como el poeta William Wordsworth, o sientas la expansión de tu ser, que te puedes relajar y sentir como en casa. Evidentemente, hoy día podemos permitirnos el sentimentalismo respecto a la naturaleza mirando únicamente el lado hermoso y nutriente, y olvidando casi por completo su lado destructivo. No hay nada mala en ser positivo sobre las cosas, pero las hadas también pueden mostrarnos lo negativo, obligandonos a sentir su verdadero respeto por los poderes que están más allá de nuestra capacidad de control.

Las hadas son nuestra conexión con la naturaleza, pero también nos ofrecen otros muchos regalos. Pueden ayudarnos a fomentar nuestra imaginación y creatividad, y a relajarnos, a reirnos, teniendo en cuenta que en realidad nada tiene tanta importancia. Las hadas han visto que todo aparece y desaparece. Cuando estés equivocado, podrán empujarte en la dirección adecuada; cuando estés atascado, podrán liberarte y dejarte sentir las posibilidades; cuando estés triste, podrán prometerte esperanza y consuelo; cuando estés decepcionado, podrán iluminar tu vida con su magia.